
La nuestra es una producción limitada y muy particular. En el proceso de elaboración definimos lo que será el txakoli.
Hace más de 100 años nuestra bisabuela Katalin Iturzaeta, primero, y nuestro padre, Antonio Aranzabal, después, fueron alumbrando un txakoli aplicando sus principios. Hoy, seguimos sus pasos cuidando cada detalle, cada consejo y técnica. Aplicando la experiencia transmitida para apreciar en cada sorbo el carácter y la autenticidad de las cosas hechas con el corazón.

o,9 Parcelas

Producción limitada

Cepas Centenarias

Elaboración artesanal

Pequeñas partidas máxima expresión

Trabajamos sobre una pequeña parcela con mayoría de viñas viejas poco productivas pero de mayor calidad de mosto. Tratamos que nuestras reducidas partidas (4.500 botellas anuales) encuentren su lugar a manos de personas que las aprecien.
Elaboramos nuestro txakoli con minuciosidad, con amor a una forma de entenderlo porque, tras más de 100 años, queremos seguir respetando aquel compromiso de nuestros antepasados. Ofreciendo el txakoli que ellos alumbrarían hoy.

Filosofía
Respeto a la idiosincrasia de este territorio marino y a su cultura vitivinícola.
01. Vendimia manual
Otoño es tiempo de vendimia. Hacerlo de forma artesanal palpando cada ramo es emocionante. Se colocan los racimos en pequeñas cajas, seleccionando manualmente las uvas con la máxima calidad. Y las llevamos, sin demora, a la cercana bodega preservando su perfecto estado antes de ser prensada.

02. Maceración en Frío
Previa a la fermentación maloláctica, los mejores lotes descansan durante 24 horas maceradas a 10º. Así, extraemos de forma selectiva los taninos más afrutados y aromáticos obteniendo su color, cuerpo, complejidad y cierta capacidad de guarda.
03. Fermentación en Depósito
Tras un prensado suave, el txakoli realiza la fermentación maloláctica en depósitos de acero inoxidable a baja temperatura. Nuestro padre fue pionero en utilizar estos depósitos para evitar la oxidación y pérdida de aroma. El ácido málico se transforma en láctico de forma natural restando dureza y astringencia al txakolí.

04. Crianza
La crianza sobre sus propias lías de 7 meses es otra de las peculiaridades que introdujo nuestro «aita». Todo el proceso se controla para ir dotándolo de los aromas frutales, salinidad, acidez y nivel alcohólico optimo. En esta fase el talento de nuestra enóloga Fabiola Soto y nuestro criterio a la hora de catar y dotar de complejidad y de carácter a cada cosecha, resulta clave.
Katalin Iturzaeta es sutil y elegante con un post gusto agradable e intenso que invita a su disfrute en cualquier ocasión
Maite Aranzabal (Distribución)
