
Estamos enraizados a Getaria mucho antes de que existiera la D.O. Txakoli de Getaria. Nuestro terroir se ubica en sus genuinas lomas costeras moldeadas por un mar indómito, en las faldas del Monte Gárate (278 metros) que miran al mar.
Un lugar privilegiado, cuna de la primigenia cultura del txakoli. Donde microclima, suelo y nuestras vetustas cepas se alían para dotar de una fuerte personalidad a nuestros vinos.


Familia

Katalin Iturzaeta era nuestra bisabuela y éste txakoli la apela y homenajea. Con coraje y carácter emprendedor cultivó sus cepas e inspiró el resurgir vitivinícola local.
Su nieto (nuestro “aita”) Antonio Aranzabal, la admiraba. Tomó su ejemplo y en tiempos en los que los viñedos se extinguían porque la gran mayoría priorizaba otras siembras más rentables, él los preservó.
E introdujo innovaciones y procesos pioneros para la elaboración, determinantes en el resultado final.
Hoy, la 4ª generación, damos continuidad a ese compromiso por ofrecer un txakoli único. Tal y como ellos lo concibieron.

D.O. Getariako txakolina

El txakoli Denominación de Origen Getariako Txakolina debe una notable parte su singularidad a la variedad de uva autóctona utilizada en su elaboración: la Hondarrabi. Son parte del riguroso proceso de control la supervisión de la producción, las analíticas y el análisis sensorial del Comité de Cata.
Las botellas deben ir etiquetadas con el sello del Consejo Regulador y con las contraetiquetas o precintos numerados.

Sabiduría
A través de una elaboración particular convertimos nuestro txakoli en una inusitada forma de “blanc de noirs” en el corazón de la D.O.
Factores únicos

El clima atlántico, la orientación y relieve de los viñedos, el suelo arcilloso y la adaptación de las variedades crean el ecosistema idóneo para el cultivo del txakoli en Getaria. El corazón de la D.O..
Pasear por los viñedos resulta agradable. Contemplarlos en parral, en alto, con los racimos suspendidos o en espaldera, a los lados de los pasillos percibiendo el paso de las estaciones es un privilegio: amarillos en otoño, desnudas cepas en invierno, brotes de uva en primavera, maduras en verano, casi casi listas para la vendimia otoñal.

El Clima
La nuestra es una zona de clima atlántico suave, con alta pluviometría. Precipitaciones de 1.600 mm de media anual y temperaturas que oscilan entre los 2ºC de mínima en invierno y los 35ºC de máxima en verano. Los viñedos están protegidos de vientos marinos y permanecen convenientemente expuestos al sol. Todos estos factores influyen en la acidez y la intensidad aromática de nuestro txakoli.
Temperatura
Clima Atlántico suave y templado en verano por el mar para una lenta maduración
Estaciones
Veranos e inviernos con tasas de humedad
Precipitaciones
1.600 mm de media anual
Exposición
Insolación anual media: 1800 horas. Brisa del mar moderada y salinidad
El Suelo
Nuestros suelos son de arcilla cubiertos de arenisca. La viña, que no alcanza los 100m de altitud por su proximidad al mar, se cultiva sobre una ondulada pendiente por alambre (antiguamente se empleaban como soporte los huesos de ballena) a una altura que les permite «flotar» sobre el suelo y evitar que el exceso de humedad propio de la climatología Atlántica estropee el fruto.
Sustrato
Ligeramente ácida y de textura franco arcillosa
Nutrientes
Rica en materia orgánica
Drenaje
Óptimo drenaje
Aislamiento
La Humedad del sustrato no incide en la vid

Cepas Centenarias
Nuestro pequeño terroir lo componen, principalmente, antiguos viñedos del s. XIX con pequeñas heridas de poda que denotan el paso del tiempo. Estas cicatrices impiden que la sabia circule, repercutiendo en su menor tamaño y número de racimos.
Por contra, los viñedos centenarios nos regalan uvas de mayor calidad engrandeciendo la virtud y personalidad de nuestro vino. Así, nuestra producción es limitada pero muy preciada.

Variedad autóctona
Nuestros viñedos que miran al mar, están plantados en parras altas en hileras de espaldera. Cultivamos las variedades autóctonas de Hondarrabi Zuri (blanca) y Hondarrabi Beltza (tinta) vinificada como blanco.
A comienzos de otoño realizamos la vendimia artesanal. Y aplicando el conocimiento transmitido, buscamos el equilibrio óptimo de azúcares y acidez. Así, logramos un bajo grado alcohólico y una acidez suavizada muy característica.
Equipo

Somos una familia y somos un equipo. Como pequeños productores de txakoli, contamos con colaboradores que nos ayudan en el proceso de producción. Y junto a la enóloga Fabiola Soto, buscamos los matices tan característicos de nuestra propuesta.

Jokin Aranzabal Harreguy
CEO

Maite Aranzabal Harreguy
Distribución

Fabiola Soto
Enóloga
Elaboración
Presentados ya nuestro pequeño terroir y familia, nos gustaría trasladarte el minucioso proceso de elaboración con el que, desde hace 100 años, extraemos todo el carácter de esta tierra milenaria.



